Nissan trabaja desde hace años investigando cómo conectar el vehículo al cerebro del conductor para lograr anticiparse a sus reflejos y reaccionar de la forma más rápida posible.

Gracias a la tecnología de decodificación cerebral se consigue adaptar la conducción autónoma a la conducción humana. Es decir, el coche autónomo sabrá que el conductor va a girar el volante antes de que lo haga, adaptando el soporte tecnológico (respuesta de los órganos mecánicos, sistemas de seguridad, etc.) a la situación.

Así se consiguen reacciones mucho más rápidas y seguras durante la conducción manual del coche. Además, puede evaluar el nivel de incomodidad del conductor, cambiando el modo de conducción a uno que le resulte más agradable o placentero cuando se está en modo autónomo, destacan desde la compañía.

Nissan aún no ha revelado si esta tecnología llegará a un coche de producción. Lo más seguro es que estos sistemas B2V se utilizarán durante el desarrollo de los coches autónomos para hacer su conducción más natural y mejorar de esta forma la respuesta de los sistemas ante obstáculos reales durante el uso del piloto automático.