red ocean vs blue oceanSantalucía ha celebrado un acto en su sede para abordar las principales conclusiones de su cuarto Mapa Insurtech, desarrollado por Santalucía Impulsa y El Referente, y por el que apuestan al pensar que “es un generador de océanos azules, tanto de productos como de servicios, nuevas tecnologías o procesos, que pueden renovar toda la propuesta de valor del sector seguros”, según avanzó ayer en la presentación Ángel Uzquiza, director de innovación de la aseguradora.

El mapa, que “es una foto fija del ecosistema insurtech de cada año, pero es un mapa vivo”, según señaló Jorge Millán-Astray, Project Manager del programa de aceleración Santalucía Impulsa, plantea al sector asegurador cuáles son estas nuevas entidades y sus propuestas. Para su elaboración han contado con especialistas externos que les han ayudado a tener una visión diferente y a ampliar las opiniones sobre todo este panorama. “Todo son iniciativas que desde Innovación del Grupo Santalucía tratamos de anticipar al seguro por sus proyectos y a raíz de tendencias que nos ayudan a entender lo que está por venir”, indicó.

En líneas generales, el Informe del Ecosistema Insurtech 2023 revela que España cuenta con más de 340 startups en el ámbito de los seguros, contribuyendo a la transformación del sector. El informe también actualiza el Mapa del Ecosistema Insurtech, que incluye más de 500 agentes corporativos vinculados a la innovación en seguros. El estudio clasifica las startups en tres categorías: Producto, Infraestructura y Distribución, y suma, de 2022 a 2023, más de 40 nuevas insurtech en nuestro país, como también avanzó Manuel González, editor en El Referente.

En cuanto a la inversión en el ecosistema, el informe detecta un aumento significativo, superando los 52 millones de euros en 2022 y los 25 millones en los primeros seis meses de 2023. Asimismo, destaca tendencias como la personalización de seguros, la tecnología en la prevención de riesgos, la demanda de seguros basados en el uso, la integración de tecnologías emergentes y la automatización de procesos. Además, se abordan los ecosistemas insurtech en Latinoamérica, con más de 120 startups en crecimiento, y en Portugal, emergiendo con vigor y captando más inversión en tecnología e innovación, además de otras extranjeras, que son de interés pues operan en España.

Tendencias que moldearán el futuro

Tras el informe, que ya fue presentado en su lanzamiento en octubre, Uzquiza contó con tres expertos, Óscar Paz, director general de Insurtech Community Hub, Javier Sánchez, Investment Associate en Mundi Ventures, y Emmanuel Djengue, fundador de Kaatch, para conocer sus puntos de vista acerca de si están las insurtech navegando en océanos rojos (caracterizados por mucha competencia y poca propuesta de valor nuevo y en el que las industrias no avanzan) o azules (caracterizado por la innovación y el cambio de valores, y en el que las industrias abogan por nuevos productos y servicios).

Durante el debate sobre el estado y el futuro de las insurtech en España, Paz destacó la alta regulación a la que está sometido el sector asegurador y recalcó la necesidad de colaboración entre los actores establecidos y las startups para crecer y fomentar la innovación. Además, exploró en la idea de los “océanos azules” en el sector asegurador, explicando “tres niveles de azul”: un océano algo más púrpura y cercano al rojo, que sería cómo optimizamos lo que ya existe, ganando en automatización (hasta un 40% de procesos pueden ser automatizados), eficientando procesos y mejorando la experiencia del cliente (hay un 80% de desconocimiento de las pólizas y coberturas, un 70% de desconfianza, y una percepción del sector como algo “comoditizado”/indiferenciado), y que es donde trabaja el 80% de las propuestas insurtech. Los otros dos niveles son el azul más tuquesa, que es cómo desde el sector resolvemos las nuevas realidades (riesgos emergentes, el mundo cyber, consumo digital, nuevos estilos de vida, mascotas, el cambio climático, escenario político, tensiones sociales, etc.) y donde se encuentra alrededor del 15% de las propuestas insurtech; y el azul marino, más intenso, que es el mundo de la prevención y cómo evitamos siniestros, y en el que trabaja un 5%.

E resumen, su diagnóstico a alto nivel es: “Un 80% de las propuestas insurtech se destinaría a eficientar lo que ya existe y un 20% a optimizar: en un futuro, probablemente, este 20% sea el 80% del negocio, por lo que quienes se aventuren en ese 20% puede ser que se lleven el 80% del pastel”. En cuanto a las tendencias destacadas, hizo alusión al potencial de los seguros embebidos y cómo se combinan con otros productos, así como la importancia de los seguros paramétricos, ente otras.

Por su parte, en cuanto a la evolución del ecosistema insurtech y si experimentará un parón, se expuso una perspectiva de cuatro estadios: negación, resistencia, exploración y explosión, señalando que actualmente se encuentran en la fase de exploración, con cada vez más colaboración entre startups y aseguradoras.

Desde la perspectiva de la inversión, Sánchez destacó la importancia de conocer a las startups desde el principio y cómo la inversión en el ecosistema insurtech español ha crecido, aunque aún hay grandes países liderando. También mencionó la relevancia del crecimiento del ecosistema en España. En cuanto a las tendencias, subrayó la necesidad de que los modelos de inteligencia artificial aumenten la productividad, abordando también aspectos regulatorios y éticos.

Finalmente, Djengue expresó una visión un poco más pesimista sobre el estado actual de las insurtech en España, argumentando que hay pocos emprendedores en el sector, la inversión es baja debido a la falta de productos fuertes, y el mercado es pequeño, especialmente en comparación con otros países como Italia. Po ello, abogó por ser más arriesgados y empujar más en el ámbito de la innovación en el sector asegurador. Finalmente, en cuanto a las tendencias, enfatizó en la importancia de que el sector contribuya a mejorar la sociedad, considerando temas de sostenibilidad y ‘Future Works’.

El ecosistema insurtech crece un 10% el último año