ZegoSuena el despertador. Es tu asistente de voz inteligente, que te avisa de que es hora de levantarse y se coordina con tus persianas para traerte los primeros rayos de sol. Te vistes, te echas un café y coges un vehículo VTC para ir al trabajo. Tras una intensa mañana de trabajo, pides comida y un repartidor te trae tu menú favorito. Es un hecho: la transformación digital ya forma parte de tu día a día.

Extrapolando este ejemplo a la escala empresarial, la transformación digital marca el camino de la economía global y se ha instalado en sectores como el consumo o la banca. En el sector seguros, las cosas también han cambiado.

Con la llegada de las nuevas tecnologías, hay una demanda de seguros flexibles porque los trabajadores de la economía bajo demanda necesitan estar cubiertos. También han entrado nuevos agentes como las InsurTech, que tienen mucho que ver con la mejora de la experiencia de usuario y simplificación de los procesos, y players como las plataformas digitales. En este sentido, desde Zego hemos tratado de adecuarnos a esta realidad desde el principio, tratando de dar respuesta a la economía bajo demanda, un modelo cada vez más extendido, mediante la flexibilización del servicio. Nuestro modelo se basa en dar solución a esta necesidad gracias a una tecnología puntera, que obtiene datos a tiempo real que permiten un entendimiento único del usuario y sector creando productos y ofreciendo servicios que, basados en los datos recopilados, cubren necesidades reales.

Pero si bien la transformación digital y la preocupación por la innovación están en el core de muchas empresas, hay algunos retos que ralentizan el avance del sector seguros, como es el caso de la regulación. Sin ir más lejos, según una encuesta realizada en noviembre de 2018 por AEFI (Asociación Española de Fintech e Insurtech), el desarrollo de una nueva normativa regulatoria es uno de los retos más importantes del sector InsurTech (17%). Todo esto pasa por impulsar una nueva regulación que contemple los micro-seguros.

Nuevas regulaciones y procesos están ya en marcha, pero es necesario seguir avanzando. En definitiva, la flexibilización del marco regulatorio nacional es necesaria para permitir la evolución del sector seguros. Modernizar la regulación es modernizar el sector seguros.