transformación digital

Ninguno somos ajenos a la nueva revolución industrial que estamos viviendo y a la vertiginosa transición de lo analógico a lo digital que se está produciendo. Las nuevas tecnologías nos rodean, viven con nosotros, transformando y condicionando nuestra vida y forma de trabajar. Pero, ¿nos hemos parado a pensar cuáles son las consecuencias de esta digitalización del mundo?

En el 8º seminario Franco/Español “Pros y Contras de lo Digital”, organizado por la sección internacional de L’ACE (Association des Avocats Conseils d’Entreprises), en colaboración con el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona, que tuvo lugar el 14 y 15 de junio, tuvimos la oportunidad de explorar los vicios y virtudes de lo digital de la mano de grandes profesionales, tanto españoles como franceses.

La primera de las ponencias ‘Cyberseguridad – cybercriminalidad: saber anticipar los riesgos y responder a las expectativas’ supuso darnos de bruces contra una situación, que, aunque no nos es del todo desconocida, aún nos resistimos a admitir, y es que estamos totalmente expuestos, tanto jurídica como digitalmente, a los ciberataques. Helena Pons, abogada del Departamento Jurídico de Microsoft, recordó que las principales dificultades de la lucha contra la cybercriminalidad son el anonimato de internet, la ausencia de fronteras geopolíticas, la implicación de varias jurisdicciones y la necesaria colaboración internacional. Siguiendo esta idea, Anne Soucira, de la Jefatura de Policía de París, afirmó que es imprescindible tanto anticipar las cyberamenazas para complicar la labor de los atacantes, como saber reaccionar frente a esos ataques. Resaltó de que debe tratar de una seguridad colectiva, siendo las personas las únicas que pueden velar por la seguridad y no el Estado.

También pudimos conocer, gracias a María Antonia Coscillola Feixa, Jueza de Instrucción de Barcelona, cómo el poder judicial se está enfrentando a los nuevos delitos producidos en el ciber espacio, explicando la regulación de estos delitos cibernéticos en nuestro Código Penal (cyberacoso, cyberterrorismo, sexting, cyberestolking, etc…), concluyendo que nuestra legislación se encuentra todavía un paso –sino son varios– por detrás de la realidad.

Asimismo, como no podía ser de otra manera con la aplicación del temido RGPD, que ya lleva con nosotros casi un mes, hubo una ponencia en exclusiva sobre el tema de los datos personales, lo cual fue especialmente interesante ya que tuvimos la ocasión de ver los retos y dificultades que está trayendo consigo la entrada en vigor del reglamento en dos países con un peso tan importante a nivel mundial como son España y Francia. Todos los ponentes llegaron a la misma conclusión: España se está centrando en el “consentimiento”, mientras que Francia, como acostumbra, dedica sus esfuerzos al “interés legítimo”. La conclusión de todos, tanto ponentes como participantes, es que no somos “ciudadanos digitales” ya que carecemos de control sobre nuestros datos personales.

Por nuestra parte, una especial referencia a la ponencia sobre ‘Inteligencia artificial – Justicia predictiva: la realidad y sus límites’, en la que se ofreció una explicación concisa sobre el machine learning. Vimos cómo en el sector legal los agentes de inteligencia artificial están cada vez más presentes; un ejemplo de ello lo encontramos en China, donde ya se trabaja con “legal robots” que ayudan en la decisión de los casos, o bien la aparición con nuevas aplicaciones como premonition, una gigantesca base de datos que ayuda a elegir al mejor abogado basándose en porcentaje de victorias. Su eslogan es ‘Select Your Lawyer on Data, Not Anecdote’ o compas que ayuda a predecir el índice de reincidencia.

Sería muy osado intentar resumir un seminario de dos días en un solo artículo, pero sí que nos gustaría dejar patente la principal idea que se nos transmitió: si bien el cambio digital que se nos viene encima no va a traer consigo únicamente ventajas, nos guste o no es un hecho que va a suponer –ya lo está haciendo– un cambio radical en la estructura de la sociedad, tanto a nivel social como laboral; por ello, es fundamental adaptarse a estos nuevos cambios, y hacerlo de una manera rápida. Solo aquellos que se adapten sobrevivirán.

by Víctor Gallego Corchero & Ariadna Díez García, abogados en Muñoz Arribas Abogados