A pesar de que durante la etapa más aguda de la pandemia el foco haya estado en la gestión del confinamiento y sus consecuencias económica negativas, todo indica que la automatización y digitalización de procesos han experimentado una aceleración, dado que en muchos casos ha sido la respuesta que ha permitido minimizar los efectos más negativos de esta crisis. La transformación digital se ha hecho todavía más relevante y urgente.

«Por ello, los procesos de reskilling (el reciclaje profesional de los trabajadores) no solo serán necesarios en relación a las soft skills, sino también en habilidades digitales, una carencia que lleva evidenciándose desde hace tiempo y que parece afectar a gran parte de los managers y profesionales».

Es una de las afirmaciones que se realizan en ‘Human Smart Working’, informe que se enmarca en el proyecto ‘Innovando sobre el trabajo del futuro’, un espacio de inteligencia colaborativa impulsado por Fundación máshumano, Sagardoy Business & Law School y Zityhu. El objetivo del informe es invitar al diálogo y la reflexión sobre cuál es el modelo de organización del futuro, cuáles serán las nuevas formas de trabajar y cómo deberá ser la gestión de personas en el nuevo contexto social, empresarial y tecnológico.

Estas tres organizaciones coparten en el informe conocimiento y buenas prácticas que puedan guiar a las empresas, así como ser agente de cambio en el diseño de nuevos ecosistemas que faciliten esa mayor flexibilidad, creatividad y eficacia. Este análisis realizado tras meses de estudio, ha contado además con la participación de expertos de grandes empresas como Aon, Bankia, Deoleo, Ecoembes, Ferrovial Servicios, Four Seasons, Grant Thornton, Indra, Repsol, Sabadell, Suez y Toyota.

¿Existe un riesgo de que la brecha digital se ensanche?

De acuerdo al informe, podría existir un riesgo de ensanche de la brecha digital empresarial como consecuencia del impulso del trabajo en remoto y la aceleración de la digitalización.

«Sabemos que la parte más crítica y compleja de la transformación digital es el cambio de mentalidad y manera de relacionarse de los líderes y profesionales de una organización, su impacto en la cultura. Aunque la utilización del trabajo en remoto ha sido generalizada durante el confinamiento, una vez finalizado este, algunas empresas lo han visto como una experiencia excepcional para resolver una situación coyuntural, como un mal menor que hay que revertir para intentar regresar a la manera de trabajar más presencial y tradicional», indica el trabajo.

Frente a ello, otro grupo de empresas de referencia lo han percibido como una oportunidad para consolidar y avanzar en una manera distinta de trabajar, como algo positivo que hay que aprovechar para impulsar los modelos más agiles vinculados a la transformación digital.

El informe revela que esta encrucijada, aparentemente asociada a la crisis de la pandemia, contiene una decisión mucho más trascendental ya que está mucho más asociada al tipo de cultura demandada por la 4ª Revolución Industrial, que como una respuesta específica ante la crisis sanitaria. «Desde esta perspectiva, es grande el riesgo de ahondar la brecha digital entre las empresas que aceleren su marcha hacia el futuro respecto a aquellas que preferirán retroceder al pasado, volviendo a retomar esquemas culturales y de trabajo más propios del pasado», apunta.