software as a service

En los últimos años los modelos SaaS se han consolidado como el mejor aliado tecnológico para acelerar el negocio asegurador e impulsar su transformación digital. Sorprendentemente, algunas compañías desconocen aún a día de hoy el gran potencial de esta tecnología e incluso mantienen cierto escepticismo sobre la apuesta por este modelo debido a algunos falsos mitos que nunca lastraron realmente el potencial del SaaS para asumir los enormes retos de un futuro marcado por la innovación y la velocidad.

Es cierto que no todas las soluciones de este tipo son válidas para cualquier perfil de compañía, siendo esencial la elección por aquella que mejor se ajuste a las necesidades de nuestra organización. Para que su implantación tenga éxito es preciso que la apuesta por el SaaS se aborde de manera integral teniendo en cuenta más cuestiones que su mera sustitución por sistemas on-premise.

Por tanto, ¿cuál es la principal ventaja de estos modelos? Las soluciones SaaS (Software as a Service por sus siglas en inglés) nos ofrecen la posibilidad de conectarnos a aplicaciones alojadas en la nube a través de Internet y continuar operando con plena normalidad en ese entorno sin necesidad de sistemas clientes. Con ello, el equipo de una aseguradora puede acceder en remoto a toda la infraestructura de la organización simplemente a través de su navegador, una circunstancia que ha adquirido especial relevancia en los últimos meses a raíz de la implantación del teletrabajo motivado por la crisis sanitaria.

Para llevar ese modelo a cabo necesitaremos colaborar con un proveedor de servicios en la nube que cuente con soluciones de software integrales capaces de albergar toda la infraestructura de una aseguradora. Con ello, nos olvidaremos de la engorrosa administración de hardware y software permanente de otros modelos, ya que en las soluciones SaaS es el proveedor el responsable de garantizar una plena disponibilidad, seguridad y correcto funcionamiento de cualquier aplicación necesaria para el desarrollo de la actividad de la compañía.

La NubeExisten varias alternativas de soluciones en la nube por las que apostar, pero el modelo de servicio por el que se opte definirá realmente si una organización busca en realidad transformarse a través del SaaS o simplemente ofrecer una solución cortoplacista sin un plan estratégico de negocio definido tras ella. Optar por SaaS es algo más que optar por cloud.

Ese concepto de cloud genera habitualmente miedos comunes como la pérdida de seguridad o control y es importante aclarar que la sustitución de sistemas on-premise no convierte a una organización en más vulnerable por alojar su infraestructura en la nube. Es completamente incierto puesto que en este entorno operan los partners más sólidos como Microsoft Azure o Amazon Web Services que ofrecen medidas muy superiores a los que la mayoría de las empresas mantienen en sus propias salas de servidores o centros de datos.

En Duck Creek, por ejemplo, apostamos por trabajar con Microsoft Azure, que alberga al 90% de las empresas Fortune 500 más grandes del mundo, lo que evidencia que sus medidas de seguridad en protección de información y privacidad de datos mediante firewalls, cifrados y otras medidas son las más robustas del mundo. En primer lugar, para ofrecer a sus clientes y proveedores máximas garantías de sus datos e información y, a su vez, para satisfacer la exigente normativa de diferentes organismos reguladores nacionales e internacionales.

En cuanto a la pérdida de control, sucede algo similar. No existe un argumento convincente para sostener tal afirmación ya que el despliegue en cloud es totalmente equiparable al alojamiento en un entorno local. Incluso, al optar por la nube, nuestra capacidad de modificación es inmediata lo que aumenta nuestra competitividad. Por no hablar de otros costes asociados de los que nos desprendemos y que convierten a una aseguradora en una organización más ágil y preparada para el cambio.

plataformaOptando por una solución SaaS dejaremos atrás la idea perpetua de “deuda técnica” a la que anclan multitud de restricciones, costes de mantenimiento o requerimientos de inversión adicional que sólo posibilitan a una aseguradora a operar con una única plataforma tecnológica en lugar de invertir en la innovación necesaria para los cada vez más cambiantes requisitos de negocio.

El SaaS es, por tanto, el modelo de despliegue en la nube que requiere menor implicación de recursos liberando así al equipo humano de una compañía de tareas como el mantenimiento o actualización de software. Esa liberación posibilita que los recursos de la aseguradora se dediquen realmente al centro de su actividad y a una estrategia pura de negocio como la creación de nuevos productos y experiencias de cliente, entre otras cuestiones.

CEO digitalEn Duck Creek disponemos de la solución SaaS Duck Creek OnDemand que refuerza la diferenciación y la transformación de nuestros clientes en un mercado cada vez más competitivo. Nuestra solución SaaS ofrece una tecnología end-to-end y una integración ilimitada, lo que permite evolucionar de estrategias de negocio tradicionales y estáticas a modelos de servicio ágiles, predictivos y personalizados. Al dejar en nuestras manos la responsabilidad de IT, nuestros clientes pueden centrarse en aquellas cuestiones que garantizan su crecimiento a futuro e identificar oportunidades que rápidamente pueden convertir en realidad lanzando un nuevo producto en semanas en lugar de meses, lo que puede significar para una aseguradora competir en el mercado con solidez o, directamente, quedar excluida de él.

¿Te resulta interesante? Comparte:

 

Compartir
Artículo anterior¿Qué riesgos representa ‘Internet de las Cosas’ para la industria?
Artículo siguienteNegocio e IT como un solo equipo
En Duck Creek, estamos convencidos de que son las propias aseguradoras generales (P&C) quienes han de dar forma a su propio futuro, sin que este venga determinado por las tecnologías que utilizan. El cambio debe recibirse como algo positivo, no temerse; las ideas se deben de poder aplicar rápida y fácilmente, sin tener que recurrir a desarrolladores; y la complejidad debe abordarse desde la confianza, no con más complejidad.