Hace un año, SANITAS Hospitales presentó su programa ‘Salud Conectada’ para monitorizar en remoto la salud de sus clientes. Hoy, más de 800 personas –el objetivo es llegar a 1.000- utilizan una plataforma que conjuga Internet de las cosas, big data e inteligencia artificial. Esta iniciativa ofrece a los pacientes medicina predictiva para anticiparse a cualquier complicación en su estado de salud como una descompensación o una arritmia.

 

Este cambio de paradigma, de la medicina reactiva a la medicina predictiva, ha llevado a Microsoft a premiar el programa de la compañía durante el ‘Health & Artificial Intelligence Innovation Summit’.

SANITAS está probando distintos dispositivos, como un espejo inteligente conectado que ayuda a mantener una alimentación o una higiene del sueño saludables, sistemas ‘de salón’ para rehabilitación de lesiones, televisores inteligentes que permiten ver a un familiar ingresado o acompañarle en la consulta cuando no es posible que un familiar pueda estar junto a él o incluso una batería de wearables para hacer autochequeos de salud en casa.

“Nada de esto tiene sentido sin el juicio de un médico al otro lado. Y esta es la clave de Salud Conectada: facilitamos la conexión entre el paciente que tiene un problema y el médico que puede darle una solución. Si la presencia física de un paciente delante del médico no es estrictamente necesaria, ¿por qué obligamos a las personas a desplazarse hasta el hospital?”, se pregunta Jorge Velázquez, director de Tecnología y Transformación de Negocio de SANITAS Hospitales.

Salud Conectada se ha marcado como objetivo superar los 1.000 pacientes monitorizados y extender sus beneficios al hogar. “Tenemos la tecnología para romper las barreras del hospital y permitir que las personas accedan a medicina excelente sin tener que acudir a la consulta del médico. Estamos trabajando en un hogar conectado con distintos sistemas de captación de datos que se integran con nuestros objetos domésticos”, ha afirmado Velázquez.