scooter moto

La Fundación MAPFRE ha elaborado informe sobre ‘La Contribución del Motosharing a la Seguridad Vial’. El objetivo de este trabajo es conocer la  evolución de la siniestralidad de movilidad compartida y localizar en qué aspectos pueden mejor las compañías de sharing para contribuir a reducir, antes de 2030, un 50% en el número de fallecidos y lesionados graves y a alcanzar el Objetivo Cero antes de 2050.

Para ello, se han analizado cerca de 40 motos y las características del sistema de alquiler que utilizan 13 compañías de sharing que han tenido y tiene mayor presencia en España.

Entre los puntos débiles más significativos que las empresas de sharing deberían cuidar destacan: la suciedad de los retrovisores y la dificultad para ajustarlos; regulación y estado de las manetas de freno; luces que no funcionan; pantallas de cascos ralladas o con sujeciones deterioradas; y la falta de disponibilidad a la hora de encontrar la talla exacta del casco que necesita el conductor. Estos datos apuntan a la necesidad urgente de “reforzar el mantenimiento de este tipo de vehículos, sobre todo, en relación, a los elementos de seguridad como las luces, los mandos, los frenos y el acelerador, entre otros”, informa la fundación.

El estudio propone, para las citadas empresas,  medidas para que pueden contribuir a  aumentar la seguridad de las motos y ciclomotores,  entre ella: universalizar el sistema antibloqueo de frenos (ABS) en todos los vehículos de sharing;  promover el uso del casco integral; que las empresas  ‘mentoricen’ el comportamiento de sus conductores; que las apps empleadas en el alquiler avisen de prohibiciones y promuevan el pago por uso seguro;  o incentivar el uso de equipamiento adicional de protección.

El trabajo, presentado ayer, ha contado con la colaboración de la DGT, que ha facilitado cifras de siniestralidad de este tipo de vehículos y usuarios, y de CESVIMAP, que ha realizado  ensayos de frenada extrema con este tipo de vehículos.

Alta siniestralidad

Una de las conclusiones del informe es que “la siniestralidad de las motos compartidas es muy alta; se aproxima al 8%, lo que supone 26 veces más que la media del resto de vehículos y 10 veces más con respecto a las motocicletas de uso privado”.

En 2019,  las 9.882 motos de sharing analizados -repartidos por 11 ciudades españolas- se vieron involucrados en  804 siniestros; las  causas que los ocasionaron: caídas (47%); colisiones fronto-laterales (18%); y alcances (10%). El 60% de los siniestros ocurrieron durante el día, especialmente entre las 14 y las 20.00 horas (31,7). Los jueves (15%) y los viernes (18%) son los días que registran mayor siniestralidad. Cerca de la mitad de los lesionados tenía entre 25 y 34 años (48,6%); la mayoría eran hombres (82%).

Valencia (15,5%), Sevilla y Madrid (9,5% en ambos casos) son las ciudades con mayor índice de siniestralidad de motosharing, y entre las que menos tasa registran se encuentran, Murcia (1,3%), Málaga (1,8%) y Granada (3%).