El Modelo de Producción Financiera

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“La ingeniería aplica los conocimientos y métodos científicos a la invención o perfeccionamiento de tecnologías o productos de manera pragmática y ágil”.

Una entidad financiera desarrolla (fábrica) activos financieros (productos) como pólizas de seguros o préstamos hipotecarios usando un modelo de valoración (proceso) para determinar su precio. El modelo de valoración es el proceso intelectual por el cual se les pone precio a dichos activos financieros para su intercambio principalmente en un mercado y, dada su complejidad matemática y de cálculo, se desarrolla con la ayuda de aplicaciones informáticas.

Actualmente, la Ingeniería Financiera se asocia con ciertos métodos y técnicas contables y legales que permiten a las compañías elevar la rentabilidad, generalmente recogidas en políticas de evasión fiscal. Estas técnicas contables y legales no responden a estándares o metodologías, como en las ingenierías más tradicionales (ingeniería industrial, aeroespacial o química), y, por tanto, usar el término Ingeniería Financiera no se muestra apropiado.

“Mientras que una fábrica materializa su cadena de producción con herramientas y máquinas tangibles, las entidades financieras carecen de dicho modelo de producción”

Cuando pasamos por una carpintería, observamos máquinas para cortar la madera, lijas, tornos o pinturas que transforman un tronco de haya en una preciosa mesa. Sin embargo, si nos paseamos por las oficinas de una aseguradora, observamos ordenadores que contienen ficheros con información diversa (datos de asegurados, balances contables, importes de primas, comisiones o gastos, entre otros) y cálculos más o menos complejos. Parece que las diferencias en cada una de las fábricas saltan a la vista. Mientras que en la carpintería observamos como el tronco de madera se va transformando en la mesa, en la aseguradora no apreciamos la generación del valor de la póliza. ¿Por qué existe esta diferencia entre los dos modelos de producción? La respuesta no es sencilla, pero uno de los motivos se debe a la intangibilizacion de la cadena de producción, que desemboca en la incapacidad de aplicar conceptos de ingenierías tradicionales o físicas a elementos tan etéreos como un número o una hoja de cálculo. Es decir, que esta Ingeniería Financiera carece de una metodología o paradigma basada en aspectos ingenieriles tradicionales. Los activos que manejan las entidades financieras como bancos o aseguradoras son productos poco palpables en comparación con un producto físico manufacturado. Y, concretamente, el modelo de valoración de los activos financieros suele ser el proceso más intangible (más abstracto), ya que es una función u objeto matemático que se encuentra inserto en el código de una aplicación informática, también intangible. Mientras que una fábrica materializa su cadena de producción con herramientas y máquinas tangibles, las entidades financieras carecen de dicho modelo de producción. Acudiendo a nuestro ejemplo, en nuestra carpintería no sólo somos capaces de ver la mesa lista para la venta, sino que somos capaces de ver todos los pasos en la transformación del tronco a la mesa. Y un aspecto esencial que se debatirá posteriormente es que se pueden apreciar errores durante la producción y percatarnos que a la mesa le falta una pata o que la pintura no es la adecuada. Sin embargo, un error en la cadena de producción de un elemento intangible generalmente se propaga hasta el resultado final.

“Ya no es cuestión de producir más y más barato sino de ser flexible, de adaptarse a la demanda en el momento adecuado y con los recursos adecuados sin la necesidad de construir fábricas para cada producto, sino una fábrica para todos. ¿Está el sector financiero preparado para hacer lo mismo?”

En el mundo físico, una sola compañía como Ikea vende desde cocinas, salones y dormitorios hasta cuadros, tornillos o vasos. Miles de productos de diversos tamaños, colores y materiales en cada catálogo anual con la misma fábrica. Inditex hace lo mismo en el sector textil con camisetas, pantalones, zapatos o ropa para el hogar. Ya no es cuestión de producir más y más barato sino de ser flexible, de adaptarse a la demanda en el momento adecuado y con los recursos adecuados sin la necesidad de construir fábricas para cada producto, sino una fábrica para todos. ¿Está el sector financiero preparado para hacer lo mismo? La rigidez en la cadena de producción parece ser un factor importante que le impide lograrlo, y esto es debido a que no hay una verdadera ingeniería basada en estándares y metodologías que mejoren la producción. O, dicho de otro modo, la intangibilización obstaculiza la incorporación de los estándares de calidad que solemos observar en los procesos físicos y ofusca o paraliza el liderazgo en los procesos de innovación. Fintech e Insurtech son categorías o nichos empresariales que vienen a suplir la oferta que estas entidades rígidas no pueden satisfacer. ¿Existe un nicho de mercado competitivo con Ikea o Inditex? Parece que los competidores en estos términos sólo pueden imitar el proceso de producción, pero no innovarlo.

Se podría decir que un proceso materializado genera una fábrica que crea productos, mientras que un algoritmo materializado genera un código en una aplicación informática que ofrece resultados.

“La intangibilización promueve procesos opacos (cajas negras) y poco innovadores que dificultan la documentación impidiendo que la mejora continua se aplique en la cadena de producción”

La intangibilización promueve procesos opacos (cajas negras) y poco innovadores que dificultan la documentación impidiendo que la mejora continua se aplique en la cadena de producción. La integración de otros procesos en la cadena de valor es costosa y poco flexible debido a los problemas de comunicación que origina la carencia de una documentación precisa. Un ejemplo de ello es la reciente implantación de Solvencia II en el sector asegurador. Esta directiva europea, que exige a las compañías unos procesos claros y bien definidos para una adecuada gestión de riesgos, ha sido un verdadero quebradero de cabeza para el sector (más de 10 años para lograr su implantación -compárelo con el ejemplo de Ikea o Inditex-). Decenas de aplicaciones informáticas involucradas, procesos de integración y documentación, empleados excesivamente cualificados y mucho dinero invertido son la consecuencia de este cambio regulatorio. De igual modo, la implantación de Basilea III (regulación bancaria) se está retrasando y previsiblemente tendrá las mismas consecuencias.

¿Cómo tangibilizar un proceso financiero?

De la misma forma a como se fabrica una mesa de madera: con su incorporación a una cadena de producción transparente donde los productos y procesos son sometidos a un control de calidad y con una documentación específica y exhaustiva.

Ninguno de estos tres factores suelen estar incorporados en los procesos financieros de valoración. Generalmente el código fuente utilizado en una aplicación informática impide la transparencia debido a la incapacidad de traducir la codificación en un lenguaje fácilmente interpretable y documentable por el usuario, que suele carecer de conocimientos avanzados de programación. Esto unido a unos insuficientes controles de calidad y una mayor exigencia en la documentación de procesos hizo que una parte importante de los recursos de las compañías aseguradoras se destinase a esta tarea el pasado año, tarea que seguirá manteniéndose en el futuro.

Consecuencias de la tangibilización

La organización es propietaria de los procesos y toda la actividad empresarial se centra en la mejora continua de los mismos. Todos los empleados, desde el último operario hasta el CEO, pueden llegar a mejorar procesos o partes de ellos y la integración aflora de manera natural. Los procesos intelectuales como los modelos de valoración pasan a ser propiedad intelectual, y por tanto, productos con un valor intrínseco: la compañía ha aumentado su valor.

Otro aspecto relevante que ocurre cuando una compañía se centra en procesos tangibles es la aparición de un único lenguaje de comunicación (una compañía, un lenguaje). Los muebles de Ikea son reconocibles por todos, destacando el manual de instrucciones para el automontaje del mueble hasta los tornillos o piezas. Es decir, que no construyen muebles fuera de este marco lingüístico. Toda la organización es consciente ahora que para elevar la productividad hay que mejorar los procesos existentes o innovar (proceso disruptivo que rompe con los procesos ya implementados de manera drástica, generando otros más eficientes). Es decir, se dota a la organización de un mecanismo que rompe con el principio de autoridad centrándose en argumentos científicos o de productividad. Y es justo en este momento cuando la compañía lidera su propio proceso de innovación evitando adquirir servicios o empresas competidoras a base de talonario. Lo importante es que se retiene el conocimiento y se encapsula como activo.

Ocurre en muchas entidades financieras que cuando un empleado la abandona se lleva consigo un know-how (proceso no tangibilizado) muy valioso que la compañía no puede recuperar (riesgo operacional, incurriendo en un coste para su recuperación). Esto se debe a que el proceso no pertenece a la entidad sino al empleado. Es decir, como la entidad no ha tangibilizado el proceso y no ha asumido su propiedad, el empleado que construyó dicho proceso se convierte en su dueño, no sólo intelectual, y dicho proceso carece ahora de un director que lo ejecute. Ejemplo claro que todos hemos visto de una hoja de cálculo que ha crecido desmesuradamente, que nadie la entiende, que alguien ejecuta la macro programada en Visual Basic que nadie entiende, carente de documentación mínima y, por supuesto, que nadie se atreve a tocar, y menos aún a mejorar.

¿Si un arquitecto abandona el proyecto no se construye el edificio? ¿O nadie lo repara si se rompe algo? ¿Y las labores y costes de su mantenimiento?

Imagínese todos los procesos de producción de su entidad centralizados, controlados y documentados en tiempo real, orientados a la mejora continua bajo estrictos controles de calidad, mejorando la eficiencia, la rentabilidad y el valor de la compañía. Los errores producidos al poner en marcha nuestra cadena de producción (modelos de valoración, cálculos de cuentas resultados, cuadros de mando o documentos personalizados) se manifiestan y visualizan de manera inmediata para ser corregidos, y la mejora continua de los procesos se organiza para que un equipo especializado determine su impacto y su futura implementación. Imagínese este nuevo paradigma a su alcance y donde cualquier usuario puede entender o aportar su conocimiento porque no se requiere ningún tipo de conocimiento en informática o programación.

Desde Numen tenemos muy presentes estos problemas y hemos desarrollado una aplicación informática que permite a las compañías tangibilizar sus procesos colocándolos en el centro de la organización y aumentando su valor por medio de un lenguaje común propio de la aplicación (Numen Programming Language) promoviendo que sea la propia entidad quien lidere sus procesos de innovación para que, ahora sí, desempeñen una verdadera Ingeniería Financiera.

Global Summit for Insurance Innovation

logo_global_summit-1La actualidad reguladora, los nuevos procesos, la innovación y la buena gestión de los clientes son los cimientos de la actividad aseguradora. Nuestro reto es el de mantener el crecimiento y posición como uno de los principales y más estables sectores de la economía española. En consecuencia, el Global Summit for Insurance Innovation se convierte en inedulible para esta consecución y, por ello, Numen estará presente participando en el InsurtechNow Pitch Day, que tendrá lugar el próximo 2 de junio en Madrid.