patineteTan veloz como un patinete eléctrico. Así podemos resumir este último año de “tira y afloja” en torno a la obligatoriedad de un seguro de responsabilidad civil para los vehículos de movilidad personal (VPM), en España.

En un país con un brevísimo recorrido en micromovilidad y grandes trabas en su infraestructura, ha sorprendido gratamente, o al menos en principio, el absoluto éxito que han tenido estos transportes en los últimos meses. Y es que hemos entrado de lleno en lo que llaman “el futuro de la movilidad urbana”.

Solo en 2020 se hablaba de un aumento de la demanda de patinetes eléctricos que superaba el 142%. Una tendencia que se ha visto reflejada en diversos países, y que nos da pistas sobre el rápido cambio en el comportamiento de los consumidores.

En el caso español, entre vítores, concienciación ciudadana y sostenibilidad, empezamos a asistir a toda una saga de titulares que nos trasladan a otra realidad: ¿esto cómo va?

De pronto, nos damos cuenta de que no queda claro por dónde se debe circular, cuáles son las medidas de protección recomendadas o qué hay que hacer en caso de accidente. Cuestiones que aparecen de la mano de diversas anécdotas y siniestros en torno a la movilidad ligera.

La falta de un seguro obligatorio de responsabilidad civil y la imposibilidad de identificar los vehículos, al carecer de algún tipo de placa o matrícula distintiva, son algunas lagunas que impiden la protección de las víctimas en caso de accidente.

Recién entrados en el 2022, donde continuará este crecimiento de los VMP, aún no existe una solución acorde a las necesidades actuales, para lo que se necesitaría de una reforma legal. Por el momento, el mercado ya cuenta con varias opciones de pólizas que cubren la responsabilidad civil de los conductores y, además, se protegen los VMP para complementar las coberturas de las pólizas.

De momento, contratarlo o no es una cuestión voluntaria, pero se espera su pronta obligatoriedad como en otros países de la UE. Desde el ámbito asegurador se ve la clara necesidad de prevenir.

Como decía hace unas líneas, el comportamiento del consumidor cambia rápidamente. Estudios señalan que alrededor del 60% de los recorridos en coche no supera distancias de más de 8 kilómetros y, sin embargo, la necesidad de nuevos aparcamientos no deja de crecer. En este contexto se nos abre una nueva oportunidad, un cambio cultural liderado por los ciudadanos y solo nos queda preguntarnos: ¿estamos frenando el futuro de la movilidad?


Insurama - Miguel Aldálur GrienSobre el autor del artículo

Miguel Aldálur Grien es Global Chief Sales & Marketing Officer en Insurama