La Nube

El sector asegurador se tiene que adaptar a un mercado con nuevos competidores, donde la automatización es un elemento clave para alcanzar la eficiencia en múltiples procesos del negocio. Mejorar la experiencia del cliente, optimizar procesos para la contratación, agilizar la resolución de siniestros,… todo ello requerirá de la ayuda de la tecnología y de expertos que la gestionen. Una de esas herramientas, de la que se viene hablando desde hace años, es el cloud. Frente a la enorme expectativa generada en un principio, lo cierto es que menos de un 5% del negocio está en la nube. El miedo a la falta de seguridad, el cómo trasladar el legacy a un entorno cloud o el alto coste de dicha migración son algunos de los reparos que los expertos del sector tienen para subir a la nube.

Para hablar sobre los mitos y realidades de la Nube en el sector, Capgemini ha organizado el III Laboratorio de Innovación, que ha contado con la participación de María Jesús Castro, directora de Organización y Sistemas de DKV; Maribel de la Vega, CIO de LIBERTY SEGUROS; Sonsoles Cid, directora de Tecnología de MUTUA MADRILEÑA; Juan Carlos Ramos, responsable de Arquitecturas IT de REALE; Luis Carlos Fernández Abalos, subdirector general de Arquitectura, Infraestructura y Servicios de MAPFRE; y Manuel Blanco, CIO de CASER. Por parte de Capgemini España, participaron Lucía González, vicepresidenta y responsable del Sector Seguros, y Ramón Pérez Blanco, vicepresidente de Cloud Infraestructure Services.

La mesa redonda fue moderada por José Luis Cendrero, responsable de publicaciones corporativas y electrónicas de INESE.

Participantes en el Laboratorio de Capgemini

De izquierda a derecha, de pie, Luis Carlos Fernández Abalos, José Luis Cendrero,
Juan Carlos Ramos, Manuel Blanco y Ramón Pérez Blanco; sentadas, Maribel de la Vega, Sonsoles Cid, María Jesús Castro y Lucía González.

‘ACTUALIDAD ASEGURADORA’ (en adelante ‘A.A.’).- ¿Cuáles son las principales barreras que encuentran las entidades a la hora de implantar la Nube?

MARÍA JESÚS CASTRO.- Los temas regulatorios y las políticas internas que nos marcan las matrices. También, la desconfianza, unida al tema de seguridad o falta de control.

MARIBEL DE LA VEGA.- Nuestro reto es cómo hacer una migración de nuestra infraestructura y aplicaciones a un entorno cloud. Incorporar un entorno cloud es más fácil en las nuevas implantaciones. Pero todas las compañías que estamos aquí tenemos un legacy con entornos y aplicaciones que están conviviendo entre ellos e integrados, y una migración al cloud es uno de los proyectos más ambiciosos que nos podemos plantear. No siempre esta realidad es visible para negocio, para la dirección ni a los presupuestos; el coste de la migración es alto.

SONSOLES CID.- En nuestro caso, las mayores barreras están relacionadas con la seguridad, la normativa y con la reticencia a subir los datos a la nube pública, aun cuando los principales proveedores ofrezcan muchas garantías. Por otro lado, a día de hoy, la mayoría de las tecnologías implantadas en las clouds públicas las tenemos también implantadas en nuestra cloud privada, por lo que ya disfrutamos de todas las ventajas que ofrecen.
Vemos algunos casos de uso, como pueden ser entornos de desarrollo, entornos de pruebas o entornos de uso temporal, pero de momento no estamos pensando en migrar entornos actuales de producción. Muchos proveedores de servicios ya ofrecen algunas de sus soluciones directamente en modo SaaS, en estos casos no tenemos la opción de elegir la instalación on-premise.

Participantes en el Laboratorio de Capgemini y Actualidad Aseguradora

ALINEAR ESTRATEGIAS

JUAN CARLOS RAMOS.- Barreras regulatorias, de seguridad, de infraestructura… pero también es un reto. Hay casos en los que se podría emplear y el problema es el desalineamiento. No tiene la misma visión sobre el cloud alguien de infraestructuras que otro de organización, de sistemas o de comercial. Sería bueno tener una figura capaz de alinear a todos en una misma visión.
De todas formas, debemos empezar a experimentar con cloud. Hay escenarios de futuro, como es el coche conectado o el Internet de las cosas, que nos van a arrastrar porque va a ser imposible tener infraestructuras o realizar integraciones con tiempo suficiente para hacerlas en nuestro sistema. Para otras que ya están hechas o que no tienen riesgo y que, al final, son interacciones con el cliente, vamos a tener que ir a cloud. La clave está en cómo alinear estrategias comunes.

LUIS CARLOS FERNÁNDEZ ABALOS.- En MAPFRE, la apuesta por el cloud es clara. No es un fin en sí mismo, sino un medio. Tenemos un plan estratégico de negocio, y desde TI intentamos apoyar este plan basado en el crecimiento rentable a través de la transformación digital. La nube es un elemento facilitador y para poder abrazarla hemos hecho una serie de trabajos previos, como un plan estratégico de infraestructuras a nivel global donde hemos definido las condiciones en las que se tiene que desarrollar la nube, para qué tipología de servicios, en qué condiciones, salvaguardando la seguridad, etc. Es muy importante tener bien gobernado el cloud. Hemos hecho un ‘manifiesto cloud’ dentro de la compañía para que todos sepamos lo que es, para qué la queremos, qué cuidados hay que tener… y a partir de ahí hemos buscado ámbitos donde puede facilitar a todos su utilización. En cuanto a las barreras, tenemos los aspectos regulatorios y de seguridad, pero también la estructura de costes. Tenemos una estructura de costes fijos, un data centre, unas infraestructuras que están en periodo de amortización, y tener que utilizar el cloud, pagar por unas facilities y dejar tus infraestructuras ociosas en tu data centre puede generar contraeficiencias que no superan a las eficiencias.

MANUEL BLANCO.- Las barreras vienen por la complejidad de las aplicaciones actuales. Las nuestras están hechas en diferentes lenguajes y épocas, con módulos integrados entre sí. Ir con esto al cloud es imposible porque determinadas capas de arquitectura no lo permiten. Por eso, estamos probando el cloud en líneas de trabajo nuevas, como big data, aplicaciones de recursos humanos… eso es fácil de llevar al cloud, aunque casi es un hosting. Otro inconveniente es la oferta de los proveedores de cloud, que no tienen acuerdos adecuados con los proveedores de software. Las compañías de seguros generalmente tenemos unos middleware potentes. Entrar en Internet y ver lo que te puede costar un hardware en cloud es relativamente fácil, pero cuando empiezas a sumar capas de software que necesitas para poner tu aplicación encima, la cosa se complica porque tus proveedores de software no están integrados, nadie reconoce la inversión que has hecho en los años anteriores en software, y tienes que contratar software de nuevo como si no lo tuvieras en tu oficina… Esas dificultades hacen que económicamente todavía no sea demasiado rentable el cloud. Creo que a los proveedores de cloud les falta una dosis de realismo; conocer a las empresas y entender que, para facilitar ir al cloud, deben conocer lo que tenemos dentro.

MARÍA JESÚS CASTRO.- Además de eso, internamente el conocimiento que tenemos es el que hemos estado utilizando y para plantearnos aplicaciones de negocio en la nube tienes que pensarlas con otra perspectiva y hacer los despliegues de otra manera, pensar en el 24×7, en una serie de aspectos para los que no tenemos aún conocimiento suficiente.

Participantes en el Laboratorio de Capgemini y Actualidad Aseguradora

PARTE DE LA ESTRATEGIA DE SISTEMAS

MARIBEL DE LA VEGA.- En nuestro caso, tomamos la decisión de que el cloud era parte de nuestra estrategia de sistemas, y así lo estamos abordando. Todo lo nuevo lo implantamos con un enfoque cloud, como por ejemplo nuestro nuevo CRM, big data y aplicaciones front de negocio. Esto supone un reciclaje de los equipos y un esfuerzo importante para avanzar en las primeras fases. Pasamos de perfiles más específicos de desarrollo a mixtos donde el rol de arquitecto tiene más relevancia. A la hora de desplegar ese software, es importante la fase de gestión del cambio dentro de la organización.

RAMÓN PÉREZ BLANCO.- El hacer ver a la organización el cambio no es sencillo, es verdad. Pero me sorprende el impedimento de la seguridad. El presupuesto de seguridad de los proveedores de servicios cloud será diez veces el que podemos tener en nuestras organizaciones, sin embargo, la confianza que trasladan no es suficiente.

SONSOLES CID.- Nosotros, por cada nuevo proyecto hacemos un estudio para decidir cuál es la mejor plataforma y la mejor ubicación, nube privada o nube pública. En este estudio valoramos la viabilidad, el coste, la flexibilidad, el tiempo de aprovisionamiento e implantación, etc… Aunque insisto, todos los nuevos proyectos se desarrollan con tecnologías cloud, así que, llegado el caso, son fácilmente portables de un entorno a otro.
A día de hoy, los entornos productivos que residen en la nube pública son los relacionados con big data y soluciones de terceros en modo SaaS.

‘A.A.’.- ¿Qué tipo de criterios se tienen en cuenta para incluso decidir bajarse de la nube?

MANUEL BLANCO.- ¿Por qué nos estamos planteando si seguir o no en la nube? Empezamos con big data en la nube; no teníamos perfiles adecuados de conocimiento, con lo que contratamos una empresa que los tenía y un hosting, y entre la empresa y el hosting tenemos un cloud para el big data. Lo ponemos en producción y nos damos cuenta de que no solo necesitamos un entorno de desarrollo, sino también un entorno de test, un entorno de producción… El coste se dispara y lo único que me están aportando son los perfiles especializados, ya que en la parte del hardware soy mucho más económico en mi propio CPD (centro de procesamiento de datos). Lo que necesito es que esos especialistas me lo den en mi propio CPD. El viaje a la nube puede ser de ida y vuelta. La nube ha de ser un medio.

Participantes en el Laboratorio de Capgemini y Actualidad Aseguradora

MARIBEL DE LA VEGA.- Actualmente tenemos todas las aplicaciones on-premise, con inversiones realizadas en infraestructuras que todavía no están amortizadas pero, una vez que tengamos todo amortizado el modelo económico del cloud puede empezar a tener retorno, aunque no son los retornos de los que se hablaba hace unos años; estamos hablando de unas reducciones del coste del 15%. En nuestro caso, no nos planteamos ir a una solución on-premise si existe en cloud, por la agilidad, la flexibilidad y la escalabilidad.

MARÍA JESÚS CASTRO.- Yo añadiría una cosa más, y es que cada vez la exigencia de disponibilidad de infraestructura y de las aplicaciones es mayor y la actualización tecnológica en la nube es una facilidad que internamente te ocuparía mucho tiempo.

SONSOLES CID.- Los motivos que nos hacen plantearnos “bajar” de la nube pública suelen ser económicos y de control. Una de las grandes ventajas que aporta la nube pública es la agilidad y la rapidez con la que implantan y ponen a nuestro servicio nuevas tecnologías, pero una vez que nosotros también contamos con esas tecnologías (Hw y Sw) implantadas en nuestros data centers y con los técnicos formados en ellas preferimos utilizar nuestra nube privada.

CLOUDS HÍBRIDAS

LUIS CARLOS FERNÁNDEZ ABALOS.- Nosotros vamos hacia una cloud híbrida. Al pasar cargas a la nube privada nos estamos quedando con lo mejor de los dos mundos. Por una parte, estás dentro de tu data center, en una zona físicamente aislada y con un orquestador que te permite mover cargas desde el mundo legacy, cuando conseguimos que las aplicaciones legacy sean cloud-ready. Y una vez que ya lo tenemos en el ámbito de la cloud privada, puedes crear entornos en cloud pública. Estamos haciendo el viaje al big data con un modelo en la nube. La cloud dispone de unos atributos y unas capacidades muy buenas, como son la autoprovisión para los grupos de desarrollo y los de operación, para que puedan provisionar infraestructuras de forma rápida. Además, permite proporcionar a los grupos de desarrollo un sistema de facturación que paguen en la medida en que usan, cargando contra una cuenta de su presupuesto.

Participantes en el Laboratorio de Capgemini y Actualidad Aseguradora

SONSOLES CID.- Parece que las clouds híbridas son la mejor opción, pero hay que tener siempre presente que lo que es bueno para una compañía no tiene por qué serlo para todas las demás. Todo depende de la arquitectura de sus aplicaciones, del legacy, del grado de madurez de implantación de tecnologías cloud en la nube privada, del conocimiento interno, de los costes, del tiempo de aprovisionamiento, etc.

JUAN CARLOS FERNÁNDEZ ABALOS.- Donde veo claramente las ventajas es en innovación, proyectos para los que no hay conocimiento en la organización y en los que hay que introducir tecnología, procesos o cosas donde no hay conocimiento. Cuando hay riesgo, la nube es ideal para usar y tirar.
También, el cloud es un complemento a la arquitectura actual, es una herramienta más. Hay que estar por el hecho de entender lo que se está haciendo fuera. Me preocupa conocer y entender lo que hacen los que van a cambiar las reglas en el mercado, las start-ups, insurtech, que nacen en cloud y usan cloud para intermediar entre nuestros futuros clientes y las compañías.

MARÍA JESÚS CASTRO.- Debemos aprovechar la cercanía entre tecnología y negocio. Hay que hablar no de tecnología sino de soluciones que proveemos nosotros. Tenemos que modularizar para poder conectar fácilmente las partes de nuestros legacies y, sobre todo, porque tenemos en el mundo exterior muchos temas de colaboración que van a interactuar con tus procesos de negocio, y la única manera a veces es saliendo a la nube.

JUAN CARLOS RAMOS.- A mí me preocupa la velocidad a la que va a venir la disrupción. Parece que todo va más despacio de lo previsto, pero, al final, deberemos tener arquitecturas preparadas para movernos rápidamente si vienen disrupciones u oportunidades de negocio. Los ERP se van a convertir en plataformas de servicios proporcionadas por las aseguradoras porque, en el futuro, o nos dedicaremos solo a cubrir riesgos de manera financiera -en lo que somos expertos- o tendremos que invertir en start-ups o plataformas especialistas que dan el servicio, a las mil maneras de vender un seguro. Debemos ir más hacia el concepto de plataforma: si unimos la tecnología que entendemos y está a disposición con todo el conocimiento de negocio de tantos años, podremos hacerlo tan bien o mejor que las start-ups y seguir en la nueva ola digital dando servicio. Esto se puede hacer internamente pero, posiblemente, en la tarta de capacidades que tenemos, cada vez nos apoyemos más en servicios públicos de nube por el coste de determinadas integraciones y tecnologías. Por ejemplo, blockchain como tecnología acabará siendo un commodity, el valor estará en cómo lo integras como habilitador de nuevos modelos de negocio.

Ramón Pérez y Lucía González (Capgemini)EL CLOUD, UNA RESPUESTA A LOS DESAFÍOS DE LA INDUSTRIA ASEGURADORA

El concepto del cloud es bastante disperso, así como lo que las compañías esperan de él. Se puede entender como una opción de respaldo muy económica o también como una nueva vía para competir. Según un estudio de Capgemini, el sector asegurador ha optado por esta segunda acepción. Al ser una industria en plena transformación, está muy enfocada a la automatización de los procesos de negocio para reducir costes y ser más competitivos. El mercado asegurador exige cada vez mayor capacidad de transformación y en tiempos más cortos; hay más y nuevos competidores, nuevas tendencias (blockchain, Internet de las Cosas…) y el entorno cloud puede dar respuesta a estos desafíos de la industria aseguradora, según Ramón Pérez Blanco, vicepresidente de Cloud Infraestructure Services de Capgemini España, firma que, según sus palabras, es el socio perfecto de la industria aseguradora, capaz de abordar “el enorme gap de cariño” entre los proveedores de servicios en la nube y el negocio de las compañías.

De esta forma, el entorno cloud es una vía para competir con los nuevos entrantes que son nativos digitales. Y también una vía para innovar, para probar. Por eso, el viaje de ida y vuelta de la nube –que algo se suba y luego vuelva a bajar– no lo considera a un fracaso, “quizá ha cumplido su función y vuelve de forma distinta”, explica.
Sin embargo, a pesar de las múltiples ventajas que aporta la nube, los números no reflejan la expectativa generada. “Está claro que el legacy es el ancla, ya que el presupuesto necesario para mover una parte importante del core a la nube ahora mismo no sale. Cuando ponemos la propuesta económica, los números no siempre salen de forma evidente”, apunta Pérez.

Pero, “¿por qué todo el legacy tiene que ser hiperflexible, hiperrápido e hiperágil? Hay algunos componentes del legacy que sí deben serlo y otros que no”, se pregunta Lucía González, vicepresidenta y responsable del Sector Seguros en Capgemini España.
La propuesta de valor de la consultora es una apuesta por desmontar los diferentes componentes de las aplicaciones y subir a la nube solamente aquellos que, de verdad, deban estar en la nube, sumándolos a las aplicaciones ‘nativas’ específicamente creadas para ese entorno.

 

SAAS, PAAS, IAAS

SONSOLES CID.- Así como en IaaS no estamos entrando de momento, en el SaaS (software como servicio) sí encontramos beneficios, de hecho ya estamos utilizando soluciones de terceros que como he comentado antes solo se ofrecen en la nube, por ejemplo, Office 365 y Salesforce.

LUIS CARLOS FERNÁNDEZ ABALOS.- Sobre el IaaS el PaaS o el SaaS, donde podamos ir a un SaaS no adoptaremos un PaaS, y donde podamos ir a un PaaS no adoptaremos un IaaS. Para nosotros, optar por plataformas como el Office 365 o Saleforce es un facilitador porque, aparte de ser un acelerador, te permite ayudar a ordenar la TI de los negocios.. Creo que vamos a ser más intensivos en PaaS que en IaaS.
También vemos que tenemos muchos frentes que abordar y no tenemos “ancho de banda” para hacer todo, con lo que la utilización de servicios en nube nos ayudarán a simplificar y acelerar las tareas a realizar. Al final, hay que valorar el coste de oportunidad. Si dedicamos nuestra capacidad a hacer determinadas tareas repetitivas de menor valor nos podemos olvidar de otras actividades de mayor valor relacionadas con temas del futuro como robótica, automatización, etc. al final… “Decidir es renunciar”; tienes que renunciar a algo.

‘A.A.’.- En sus entidades, ¿en qué proyectos exitosos están incluyendo cloud pública o híbrida y en dónde creen que en el futuro inmediato lo van a introducir?

SONSOLES CID.- Un claro caso de éxito para nosotros es big data, que nació directamente en cloud pública y servicios SaaS como Office 365 y Salesforce.

MARÍA JESÚS CASTRO.- Nosotros también tenemos Office 365 pero, en vez de Salesforce vamos a Dynamics. Asimismo, tenemos proyecto big data en la nube y estamos ya con alguna aplicación asistencial que usa un sistema híbrido, parte está en la nube y parte, interna.

MANUEL BLANCO.- El big data para nosotros ha sido un caso de éxito. Nos ha permitido tomar decisiones sobre qué mantenemos en la nube, cómo nos integramos con la nube y la capa de seguridad que tenemos que poner; nos ha facilitado que cualquier otra línea de trabajo la consideramos en la nube como punto de partida y luego ya decidiremos dónde.

MARIBEL DE LA VEGA.- En nuestro caso, los proyectos de big data, además de el proyecto de CRM, customer journey y salidas digitales están en cloud. Esta estrategia ha sido un éxito: la implantación del CRM con routing e integración con transaccional para los primeros 350 operadores la hemos hecho en cuatro meses y medio, algo impensable con una plataforma on-premise, y con un nivel de calidad casi limpio. Otro éxito es que hemos utilizado el cloud para las ETL que alimentan toda la información desde los transaccionales al CRM, y lo hemos implantado en 7 semanas. También estamos desarrollando una nueva aplicación front de negocio cloud ready, gracias a frameworks basados en tecnologías open source, con lo que el día que decidamos llevárnoslos al cloud, estará preparado.

JUAN CARLOS RAMOS.- Nuestro caso de éxito es el sistema corporativo de recursos humanos. Todo el sistema está en SaaS cloud. Es una prueba donde hay información sensible. Otro caso de uso indirectamente es que hicimos una inversión en sistemas de seguridad federada y nos ha venido muy bien para estar preparados para el cloud porque es una manera muy simple de tener con seguridad y autentificadas las aplicaciones sin tener que replicar usuarios y porque este tipo de sistemas utilizan los mismos protocolos de autentificación que los proveedores cloud y eso nos facilita poder asegurar cualquier servicio en cloud. Aunque es una pieza de arquitectura, el tema de federación es un gran facilitador que recomiendo.

MARÍA JESÚS CASTRO.- En nuestro caso, no me atrevería todavía a decir casos de éxito. Estamos en el camino. El proyecto CRM en la nube que estamos haciendo ahora, incluyendo todas las herramientas CTL y todo el resto de piezas para el tema de comunicaciones, lo sacaremos en breve y espero que sea un éxito. El tema de utilizar las aplicaciones facilities o big data también considero que es un cambio de éxito porque nos está permitiendo hacer cosas y cambiar la forma de trabajar de nuestra organización, que cuesta mucho.

LUIS CARLOS FERNÁNDEZ ABALOS.- Salesforce, el correo, aplicaciones que contratas en formato SaaS para monitorizar las redes sociales… nos está ayudando mucho.

SHADOW IT

A veces, quienes trabajan en IT se encuentran con aplicaciones que algunos departamentos usan y que no están bajo su control, no han gestionado su contratación y que, realmente, ni sabían que existían en la compañía. Es lo que se llama shadow IT que, al principio, se presenta como solución pero, al final, ocasiona dificultades. En este sentido, Juan Carlos Ramos señala que hay aplicaciones departamentales que se hacen en Negocio con un proveedor al que llaman fuera de Informática porque no es algo crítico y luego se convierten en un problema. “Parecen victorias rápidas –apunta– porque se ponen en producción de manera muy rápida, pero es un desalineamiento que, al final, cuesta más. Eso ha existido y va a seguir existiendo”. Ramos también afirma que el cloud está generando una gran cantidad de empresas pequeñas que tienen soluciones a problemas concretos; “se está atomizando la oferta de miniaplicaciones SaaS y el problema es que se conviertan no ya en shadow IT, sino en la norma, porque desde IT no somos capaces de ser tan rápidos ni de desarrollar a medida”, algo que Ramos ve “difícilmente parable”.

Para Maribel de la Vega, el shadow IT ha existido toda la vida “y, además, nos enterábamos cuando el proveedor que tenían quebraba”. Para De la Vega, el cloud va a ayudar a eliminar el shadow IT que aparecía “porque los tiempos de respuesta que podíamos dar no eran los que necesitaban en los departamentos y por eso recurrían a estos proveedores”, y añade que el cloud “nos va a obligar a ser más ágiles y a estar más al día. Nos da soluciones muy ad hoc a problemas concretos”.

Manuel Blanco cree que la digitalización de las compañías viene de la mano de servicios externos. “Por mucho que queramos, sabe más la gente de Negocio sobre determinadas integraciones de la tecnología de servicios, y tenemos que darles ese soporte. Cuando nos viene el área de Autos para hablarnos del auto conectado, seguramente saben más porque han tenido reuniones con los fabricantes de coches. Cuando vienen las áreas con ideas innovadoras, con la nube les podemos dar un servicio. Luego habrá que ver cómo se integra con nuestros sistemas”.

Por su parte, Luis Carlos Fernández Abalos señala que en MAPFRE no se intenta poner puertas al campo, más bien se intenta estrechar el campo a través de distintos mecanismos como por ejemplo haber definido un manifiesto cloud y disponer de órganos de gobierno donde cada solución nueva pasa por comités de aprobación. Optamos por estandarizar la definición de los procesos de negocio lo que ayuda a que la mayoría de las aplicaciones cumplan con el modelo de nuestra plataforma tecnológica corporativa y se optimice el proceso de toma de decisiones sobre los sistemas a utilizar.

 

Resúmenes de anteriores ediciones del Laboratorio de Innovación de Capgemini (ambos también publicados por Actualidad Aseguradora):