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El negocio de ciberseguros es uno de los que más ha crecido desde 2012. Ese año se empezaron a contratar las primeras pólizas en España. En 6 años se ha alcanzado un volumen de primas en nuestro país de 40 millones de euros.

Así se refleja en el ‘Estudio sobre Ciberseguridad y Gestión del Riesgo Ciber en España’, realizado por Aon.

En particular en el año 2018 se produjo un aumento de la contratación de pólizas ciber. Fue por la aplicación del nuevo Reglamento en Materia de Protección de Datos. Se buscaba cubrir los gastos derivados de un compromiso de datos.

De igual manera, tras el decreto de estado de alarma, se ha adquirido mayor conciencia del riesgo cibernético. El informe identifica que en los últimos dos meses un incremento del 41% en la contratación de las pólizas ciber.

Se trata de uno de los riesgos más vanguardistas al estar en constante evolución. Esto lleva a una revisión permanente de los términos y condiciones de los contratos. Obliga al desarrollo de nuevas coberturas y a trabajar en las exclusiones a tenor de los nuevos siniestros que van sucediendo”, destacan los responsables del informe.

La ciberseguridad, clave para la continuidad del negocio de las empresas

Apuntan, además, en la necesidad de trabajar en el modo en el que interacción el riesgos cibernético entre los distintos programas de seguros. Un ciberataque, o cualquier otro fallo de seguridad, puede afectar tanto a una póliza ciber como a una póliza tradicional.

Con todo, el estudio, realizado en colaboración con Garrigues por la participación de AIG, Allianz, Beazley, Chubb, Hiscox y Zurich, alerta de la necesidad de ser conscientes de que la ciberseguridad para el desarrollo y continuidad del negocio de las empresas.

“Es un hecho compartido por los expertos que el confinamiento ha acelerado prácticamente en una década la digitalización de nuestra sociedad. Aspectos como el teletrabajo, la conciliación, la distancia social, así como la creciente importancia que han adquirido la ciberseguridad y los planes de contingencia y continuidad de negocio, son indicadores de una disrupción social y económica que ha venido para quedarse. Se está transformando nuestra concepción del riesgo tecnológico y somos más conscientes de la necesidad de encarar las próximas crisis con la previsión, resiliencia y flexibilidad que nos da el contar con una gestión adecuada de los riesgos, y ahora más que nunca del riesgo cibernético”, resume Carmen Segovia, directora de Ciberriesgos de Aon España.