Miguel BenitoSon muchos los temas que se agolpan en la bandeja de salida del año y la movilidad urbana y sus consecuencias para el Seguro y la sociedad es una de ellas. Si partimos de la base de que la gentrificación y la lucha contra la contaminación en poco tiempo harán irreconocible la circulación en el centro de las ciudades, fijémonos en un aspecto: la irrupción de vehículos de movilidad personal (VMP), como bicicletas motorizadas, patinetes eléctricos, segway, hoverboards, etc.

La intención del gobierno, a través del ministerio y de la Dirección General de Tráfico (DGT) es que el borrador de Real Decreto que ya maneja cuente con el máximo consenso entre expertos y partidos, a fin de ponerlo en marcha lo antes posible. En este texto, la DGT prohíbe la circulación de los VMP por carretera. Limita su velocidad a un máximo de 25 km por hora, aunque para ello tendrá que modificar el artículo 28 del Reglamento General de Circulación. Por otra parte, estos vehículos de propulsión eléctrica no serán equiparables a los vehículos a motor, pero será necesario obtener conocimientos para circular, lo que llevará a la necesidad de obtener un carné que los acredite. Los conductores deberán hacerse visibles mediante chalecos reflectantes.

Los VMP contarán con un seguro obligatorio. Esa intención fue expresada en octubre pasado por el propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska: la ley debería “exigir que haya un seguro, una garantía con el que la víctima de cualquier tipo de siniestro causado por estos nuevos vehículos” quede perfectamente cubierta. Todo esto además enlaza con los trabajos que se llevan a cabo en Bruselas para alumbrar una nueva Directiva de Autos, la sexta.

De momento, a falta de una regulación europea y estatal, han sido los ayuntamientos los que se han lanzado a regular, con resultados que avisan. Sólo en la ciudad de Barcelona el año pasado se impusieron 3.000 multas a estos vehículos. Según datos de la fiscalía para la Seguridad Vial, que coordina el fiscal Bartolomé Vargas, en 2018 se registraron más de 300 accidentes con VMP involucrados. En octubre, se produjo una primera víctima mortal en España; una mujer de 40 años atropellada por un camión en Sabadell.

Este tema ha sido extensamente analizado en el informe ‘Nuevos sistemas de movilidad personal en ciudad y sus problemas asociados con la seguridad vial’, de Fundación MAPFRE, desde la perspectiva de conocer la implicación de esta forma de transporte en la seguridad vial y la movilidad sostenible, “considerando la necesidad de garantizar la convivencia segura entre todo tipo de usuarios”, y desde una doble perspectiva: legal y social.

Por otro lado, algunas aseguradoras ya han empezado a tomar posiciones en este nuevo nicho de mercado. Stefano de Liguoro, director del Negocio Digital de ZURICH, avisa que los millennials son los que contratan los seguros que ofrece esta aseguradora para VMP: “Estamos ante una nueva tipología de cliente que prima la flexibilidad por encima del precio y que pide inmediatez, facilidad y transparencia”.

AXA también ha lanzado un seguro para VMP. Para Kristof Vanooteghem, director de Empresas de la entidad, “en contra de lo que pudiera pensarse, estos dispositivos no son un juguete, sino un vehículo como otro cualquiera que podría herir o causar daño durante la circulación”. Una opinión compartida por el fiscal de Seguridad Vial: “Está extendida la idea de que un patinete es un juguete pero no lo es. Obliga a responsabilidades muy relevantes”.

Como los VMP van a ir a más, preparémonos para asegurarlos en este año zigzagueante.