innovar errar

Error no es lo mismo que fracaso. En el mundo empresarial, usar estas dos palabras como sinónimos puede perjudicar gravemente el buen desarrollo de una organización y sus resultados, por lo que conviene saber separarlos y tener claro qué significa cada uno. “Mientras que el error es un hecho cuantificable del que podemos aprender, el fracaso es una emoción negativa fruto de la reincidencia al error”, explica Fran Chuan, consultor con más de una década de experiencia impulsando el desarrollo de las organizaciones a través de la cultura de la innovación.

“Para promover una cultura de la innovación, imprescindible para que la empresa sobreviva en el tiempo y se adapte a las nuevas necesidades del mercado, es clave utilizar palabras adecuadas que estimulen a los demás a explorar territorios desconocidos. Conceptos como ‘error’ nos empujan a aprender y a volver a intentarlo, y palabras como ‘fracaso’ nos limitan a nosotros mismos y a los demás”, explica Chuan.

Ya Ana Baranda, directora de Alianzas del GRUPO ZURICH en España, nos hablaba hace pocos meses sobre ello. Comentaba la importancia del ‘test and learn’, una característica fundamental a la que tienes que estar dispuesto si se quiere hacer innovación disruptiva. “Hay que implantar la cultura del error como parte de la innovación disruptiva, del ‘test and learn’, de lo que se ha testado, pero en lo que luego no hemos seguido, ya que hay cosas en las que se arriesga y luego no funcionan”, decía la directiva. “Hay que estar dispuesto a no tener éxito”, comentaba. “Por eso también parte del secreto es ser capaz de hacerlo muy rápidamente, porque esto, evidentemente, tiene un coste y no todo es cuestión del ‘qué es positivo o qué bien me sale’. Cuando se analiza algo, también hay que manejar cuánto estamos dispuestos a perder porque, en algunos casos, nos va a costar dinero. Esto también es parte de la innovación”, añadía Baranda.

“El error es la obtención de un resultado no esperado. Y experimentar y cometer errores es una manera de descubrir, debe verse como un modo de aprender. De hecho, tres de cuatro experimentos de innovación darán un resultado que no es exactamente el deseado, errar es parte del proceso. Pero los que se equivocan, si perseveran, acaban triunfando. Diferente es fracasar, es decir, errar sin aprender de ello”.

Claves para entender el éxito. Ejemplos en Coca-Cola, Netflix y Amazon

El éxito actual de las nuevas empresas, como Netflix y Amazon, y de “las de siempre”, que han sabido adaptarse, como Coca-Cola, radica en que han integrado en sus organizaciones la cultura del error: “Afortunadamente, cada vez hay más empresas que instan a sus empleados a cometer errores. Errar no solo debería estar permitido, sino estimulado y reconocido”, según el experto.

En 2017, James Quincey, recién nombrado director ejecutivo de Coca-Cola, animó a los mandos intermedios a superar el sentimiento de fracaso que se había instaurado en la compañía desde que en los años 80 la “New Coke”, un nuevo refresco más dulce, casi acabara con la empresa en un intento fallido de plantar cara a Pepsi. “Si no cometemos errores, no nos estamos esforzando lo suficiente», insistió en una entrevista en el Coca Cola Journey.

Por su parte, el CEO de Netflix, Reed Hastings, dijo en una conferencia de tecnología, en un momento en el que la empresa disfrutaba de un éxito sin precedentes, que en ese momento su porcentaje de acierto era muy alto y que, por tanto, “tenemos que correr más riesgos para intentar cosas más atrevidas”.

Incluso Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon, defendía en una entrevista que el crecimiento y la innovación de su empresa se basan en sus fracasos. “Un número pequeño de victorias justifican docenas, centenares de errores. Y cada una de las cosas importantes que hemos conseguido hacer han sido posible gracias a asumir grandes riesgos, mucha perseverancia y agallas. Algunas han funcionado. La mayoría, no. Esto funciona a cualquier escala, en todos los niveles. Tienes que arriesgarte, aprender algo y seguir adelante”, explicó Bezos.