
Los avances en la computación en la nube y la IA han impulsado la necesidad de nuevos centros de almacenamiento. Esto se debe a la gran potencia de cálculo que requieren estas tecnologías, tal y como refleja un nuevo análisis de Allianz Commercial titulado ‘El auge de la construcción de centros de datos‘, en el que se analiza el alcance de esta expansión global y sus posibilidades de prolongarse.
Según el análisis, hay una previsión de fuentes de mercado del gasto mundial en centros de datos, cuya cifra alcanzaría los 7 billones de dólares en 2030, con Estados Unidos y China como principales motores del crecimiento. Así, Estados Unidos será el mayor mercado de centros de datos cubriendo alrededor de dos tercios de la demanda total mundial de energía con 81 gigavatios (GW) en 2030, mientras que el mercado de centros de datos de China se está desarrollando de forma igualmente agresiva. Solo la zona metropolitana de Pekín representa ya alrededor del 10% de la capacidad mundial. Europa se sitúa tras las dos superpotencias, aunque está experimentando un aumento anual del 43% en la actividad de proyectos en curso, con Londres y Dublín como los mayores mercados (cada uno con más de 1 GW de capacidad), seguidos de Ámsterdam, Fráncfort, París y Milán.
Asimismo, las tres grandes compañías del sector tecnológico (Amazon, Microsoft y Google Cloud), representan casi dos tercios de los ingresos globales de la nube en el segundo trimestre de 2025. Si se suman empresas chinas como Alibaba y Tencent, sus presupuestos de inversión para este año alcanzan cientos de miles de millones de dólares, gran parte de los cuales se destinan a la infraestructura a escala industrial y a fuentes de energía fiables indispensables para estos espacios.
A pesar del desarrollo actual, hay varios factores que podrían limitar su evolución futura como el aumento de los costes de construcción, afirman. Éstos se han incrementado drásticamente, pasando de 200-300 millones de dólares a proyectos que superan los 20.000 millones. Según expertos en construcción de la aseguradora, «las instalaciones de tamaño medio cuestan ahora entre 500 y 2.000 millones de dólares y requieren una cobertura de seguro especializada para riesgos como problemas de suministro eléctrico, defectos de fabricación, incendios o catástrofes naturales».

