
La segunda jornada del XIV Congreso de Mediadores del Consejo General de Mediadores celebrada el pasado 5 de octubre, en Santander, comenzó con una mesa de debate sobre transformación tecnológica, moderada por Fernando Camacho, socio y responsable del sector Seguros de BIP Consulting.
Javier Montoya, presidente de CIMA, señaló que el mediador debe aspirar a ser «un médico de cabecera de confianza» y que la tecnología debe complementar esa figura, no sustituirla, anunciando para noviembre una nueva versión del estándar EIAC que incorporará información unificada de coberturas de pólizas y mensajería de estado de siniestros entre compañías y mediadores, lo que permitirá al mediador hacer una gestión de riesgos más preventiva y anticiparse a las necesidades del cliente con criterio diferencial.
Señaló también como reto estratégico que cuando un cliente consulte sobre un seguro a través de una IA, tanto compañías como mediadores estén bien posicionados en esa respuesta.
Juan Fructos, subdirector general de Tirea, defendió que «el criterio profesional va a seguir estando siempre en la persona» y reclamó que la tecnología no amplíe las diferencias entre grandes y pequeños mediadores, sino que sirva para convertir el dato en riqueza accesible para todo el canal. Advirtió, sin embargo, de que la adopción tecnológica exige prudencia: «Retrasarse un poco en acoger la disrupción antes de descuidar la confianza del cliente».
Higinio Iglesias, presidente de Aetma, pidió realismo en la adopción de la IA —«no es magia, hay que entrenar modelos y construir una cultura de adopción»— y situó la confianza como eje de todo. Asimismo, fue tajante sobre la regulación: «Debe ser una garantía de la innovación, no un freno. Que sea fácil de entender, fácil de aplicar y que no penalice al pequeño».

